15 novembro 2016

Receta para no perder el niño que llevamos dentro

Para comenzar, es importante volver al pasado, a todos los momentos vividos en tu infancia que te han proporcionado alegría y amistad. Rescata la alegría y a ser posible la felicidad en grandes cantidades. Las amistades, si así lo deseas, son un buen ingrediente para mantener viva la llama de la niñez. Hay que mezclar todo esto con mucha imaginación. Ayuda a obtener una mezcla más consistente si saltas a la comba, como antes. A degustar sonriendo.
Vega, Jonathan, Iván, María, Alberto – 4º de ESO, prof Paula Pessanha Isidoro
Recetas para la vida

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